jueves, 24 de mayo de 2007
Así estamos...
Nos dice, tan ufano él, y tan flamenco, el señor Villalba -candidato a la presidencia de la Junta de Castilla (y León) por el P.S.O.E., que si llega a dicha presidencia, Rodríguez Zapatero será más generoso con los castellanos (y con los leoneses). De sus palabras lo que se desprende con nitidez irrevocable es que R.Z.P. nos está negando aquello que nos corresponde por el sólo hecho de estar gobernados por un partido diferente al suyo y que si el P.S.O.E. gana aquí, en Castilla (y León) el pesebre se extenderá hasta el último rincón. Pues qué bien: estamos apañados con la catadura de estos coleguitas...
jueves, 29 de marzo de 2007
lo llevamos en la sangre
Salen de la tierra. De rodillas para abajo son raíces, enterradas, hasta la médula telúrica. Blanden cachiporras con las que se tunden a modo sin poder huir el uno del otro, el de un lado no puede zafarse del que está siempre al otro. Lo llevamos en la sangre, forma parte de nosotros, está en nuestra esencia de zurriaga y enfrentamiento. El cuadro de Goya refleja a la perfección nuestro carácter...
sábado, 24 de marzo de 2007
Puntos de vista
Días atrás, dos amigos mantenían una disputa peculiar. Uno de ellos le afeó al otro el mal gusto de beber coca-cola en vez de otra cosa. El segundo, sencillamente y sin ápice de resentimiento por lo que podía haber constituido una ofensa a sus gustos, le respondió que por qué no. Le dijo el primero que frente al vino (era lo que tomaba) la diferencia en todos los aspectos era abismal. El vino era sano, natural y defendía los intereses económicos del país. El otro le dió la razón. Sin embargo, eso no significaba que el refresco fuera malo, insalubre. ¡Hombre -le espetó el primero-, ¿no me irás a comparar algo natural con algo obtenido artificialmente?! El segundo se quedó pensando un instante y le respondió que el hecho de ser artificial no significaba ser perjucdicial: la aspirina es artificial y a tí, le dijo, te quita el dolor de cabeza...
martes, 20 de marzo de 2007
Como mantengo intacta mi esperanza de no ser leído por nadie y mantener así, virgen y pura, mi providencial desconfianza en todo y en todos, puedo hacer un pequeño alarde y saltar a la palestra, a esta deshabitada palestra, y fingir que en este país no pasa nada o hacer lo contrario. Puedo, en esa confianza que digo, enmascararme de espíritu valiente y aunque silencio avisen o amenacen miedo decir mis verdades que, desde luego, no son ninguna de ellas la Verdad machadiana y que en lo que a mi se refiere no tengo por qué guardármela. Empecé este blog sin saber qué era y para qué servía; la curiosidad me llevó a empezar unas palabras de sondeo y esperar. Ahora tampoco tengo muy claro el destino de éstas pero, puesto que nadie las va a leer, aquí las dejaré, que para eso es mi espacio.
La crispación actual que vive este país, y que no es una novedad histórica, se achaca a una gama tan amplia y variada de razones y motivos que un surtido de galletas del mundo haría el ridículo comparándose con ella. Yo tengo para mí que, puesto que cada una de las diferentes fuentes mana de un criterio sustentado por un sujeto determinado, todos los razonamientos son subjetivos, el mío incluído. Sin embargo, quiero acotar una menina precisión: yo tengo razón cuando afirmo que las posiciones que unos y otros toman para defender las posiciones ordenadas por los dirigentes de sus partidos, ésos, no sólo carecen por lo común de fundamento sólido sino que, además, son fruto de la más estricta ignorancia al eliminar la facultad de razonar por sí mismos.
Que todos nos mienten es una grande verdad; pero que unos nos mienten más que otros, es más verdad. Quién ostenta el poder, un poder que en la actualidad también sustenta y detenta, es a quién más le toca mentir porque su tendencia es la de perpetuarse, como la especie, en la terrible poltrona... (continuará)
La crispación actual que vive este país, y que no es una novedad histórica, se achaca a una gama tan amplia y variada de razones y motivos que un surtido de galletas del mundo haría el ridículo comparándose con ella. Yo tengo para mí que, puesto que cada una de las diferentes fuentes mana de un criterio sustentado por un sujeto determinado, todos los razonamientos son subjetivos, el mío incluído. Sin embargo, quiero acotar una menina precisión: yo tengo razón cuando afirmo que las posiciones que unos y otros toman para defender las posiciones ordenadas por los dirigentes de sus partidos, ésos, no sólo carecen por lo común de fundamento sólido sino que, además, son fruto de la más estricta ignorancia al eliminar la facultad de razonar por sí mismos.
Que todos nos mienten es una grande verdad; pero que unos nos mienten más que otros, es más verdad. Quién ostenta el poder, un poder que en la actualidad también sustenta y detenta, es a quién más le toca mentir porque su tendencia es la de perpetuarse, como la especie, en la terrible poltrona... (continuará)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
