Salen de la tierra. De rodillas para abajo son raíces, enterradas, hasta la médula telúrica. Blanden cachiporras con las que se tunden a modo sin poder huir el uno del otro, el de un lado no puede zafarse del que está siempre al otro. Lo llevamos en la sangre, forma parte de nosotros, está en nuestra esencia de zurriaga y enfrentamiento. El cuadro de Goya refleja a la perfección nuestro carácter...
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